Resum de la meva tesis doctoral “Exposición a sustancias químicas a través de textiles: Evaluación de riesgos para la salud”
La industria textil contribuye en gran medida a la contaminación mundial. Es la responsable del 10% de las de las emisiones totales de dióxido de carbono (CO2) y de la contaminación de aproximadamente del 20% de la contaminación mundial de agua potable. Las sustancias tóxicas utilizadas durante los procesos de fabricación de los tejidos son las principales fuentes de contaminación asociadas a este tipo de industria.

La presencia de sustancias químicas en la ropa ha sido objeto de estudio en los últimos años. Ésta se debe al uso de las mismas durante las diferentes etapas de fabricación de los tejidos y/o como resultado de la propia fabricación. Además, las prendas de vestir hoy en día no sólo responden a la necesidad básica de cubrir el cuerpo. Actualmente se busca cubrir unas demandas del mercado muy específicas como por ejemplo prendas de fácil planchado, resistentes al calor, impermeables, que protejan contra los rayos UV… incluso ya se está investigando en prendas funcionales. Y todo ello es posible gracias al uso de sustancias químicas. Desgraciadamente, el uso de alguna de estas sustancias químicas resulta tóxico tanto para el medio ambiente como para los seres humanos. Sus efectos negativos en la salud humana abarcan desde pequeñas y puntuales reacciones cutáneas, dermatitis hasta algunos tipos de cáncer.
La evaluación de riesgos permite determinar los posibles efectos adversos sobre un organismo, sistema o población derivados de la exposición a un agente o sustancia química. Sus principales etapas son la identificación del peligro, la caracterización del peligro, la evaluación de la exposición, la caracterización del riesgo, gestión de riesgo y comunicación del riesgo.
Esta tesis se ha realizado con el objetivo de evaluar el riesgo para la salud debido a la exposición dérmica a elementos químicos y otras sustancias presentes en la ropa y utilizadas ampliamente por la industria textil. Debido al contacto directo de la ropa con la piel, en este caso, la evaluación de riesgos se realiza en torno a la exposición dérmica.
En el Capítulo 1 se ha determinado la presencia de metales y metaloides en 42 prendas vaqueras y 39 bañadores. Los metales y metaloides aportan una mayor impermeabilidad y/o transpirabilidad a la ropa como resultado de su adición voluntaria durante la fabricación de los tejidos. Sin embargo, otros metales son inherentes del tejido, como es el caso del antimonio (Sb) en las fibras de poliéster, o forman parte de los pigmentos utilizados para dar color a los tejidos, como es el caso del cadmio (Cd) y el cromo (Cr). Además, actualmente, se utilizan combinaciones de metales, conocidas como nanopartículas metálicas (NPMs) que aportan propiedades antibacterianas y bloqueo de rayos UV. Los resultados obtenidos muestran como la presencia de metales es dependiente del color y del tipo de fibra con el que están fabricadas las prendas de ropa. Las prendas de color oscuro presentan niveles más altos de Cr, cobre (Co) y plomo (Pb) que la ropa de colores claros. Así como las prendas fabricadas con fibras de poliéster contienen más Sb y las fabricadas con poliamida contienen más titanio (Ti).
Con el objetivo de conocer que metales y metaloides son capaces de liberarse de las prendas con el uso diario, se realizaron dos test de migración con sudor artificial, uno con sudor ácido y otro con sudor básico para obtener unos resultados más representativos. Se observó que hay diferencias entre los dos tipos de sudores, siendo la migración de los metales y metaloides superior en el sudor ácido.
El índigo es el colorante causante de la típica coloración azul tan característica de la ropa vaquera. Se le atribuyen un potencial mutagénico y carcinogénico, además poderse desprender ligeramente del tejido sobre todo cuando las prendas son nuevas. Por ello también se analizó el contenido de índigo en los extractos de sudor. Del mismo modo que en los resultados de metales y metaloides, el extracto de sudor ácido libera más índigo que el sudor básico.
La evaluación de riesgos realizada con datos obtenidos en los estudios realizados concluye que la exposición a metales y metaloides es mayor cuanta más superficie corporal es cubierta por la ropa. El cociente de peligrosidad (HQ) utilizado para evaluar los riesgos no cancerígenos fue inferior a 1 en todos los metales y metaloides evaluados tanto para las prendas vaqueras como para la ropa de baño. Los riesgos cancerígenos para el Cr y Pb fueron admisibles en el caso de las prendas vaqueras al presentar un riesgo de cáncer (CR) inferior a 10-6. Sin embargo, en el caso de los bañadores, el Cr supera el valor aceptable en los grupos de bebés y en niñas con edades comprendidas entre los 3 y 6, y 6 y 11 ambos grupos, cuando utilizan un bañador completo.

https://doi.org/10.1016/j.envres.2019.02.030

http://10.1016/j.envres.2019.108951
En el Capítulo 2 se determinó y evaluó a los bifenilos policlorados en 10 bodies. Los bifenilos policlorados (PCBs) son compuestos organoclorados que están presentes en la ropa debido a que forman parte de algunos tintes o pigmentos, sobre todo en los de coloración amarilla. Su exposición se asocia al desarrollo de melanomas malignos, problemas neurológicos y cardiovasculares y con efectos antiandrogénicos y estrogénicos, entre otros. Los resultados obtenidos muestran que el tipo de congénere que predomina en las prendas analizadas, son los PCBs sin efecto dioxina (ndl-PCBs), además de confirmar que su presencia está relacionada con los pimientos amarillos. Los riesgos asociados a su exposición, HQ y CR, estuvieron por debajo de los límites de peligrosidad, tanto para los PCBS con efecto dioxina (dl-PCBs) como para los ndl-PCBs.

http://10.1016/j.envpol.2022.119506
En los siguientes capítulos se evaluaron los riegos de formaldehído y diferentes bisfenoles en las mismas prendas de vestir correspondientes a los grupos de población de mujeres embarazadas, recién nacidos y niños.
Los riegos derivados de la exposición a formaldehído se evaluaron en el Capítulo 3. Inicialmente, el formaldehído se introdujo en la industria textil por su efecto antiarrugas pero sus características lo han posicionado como un buen fijador de color, agente blanqueante y endurecedor de fibras. Sus principales efectos adversos son la sensibilización de la zona expuesta, aparición de eczemas y dermatitis. Pero, a pesar de que su absorción dérmica no es muy elevada, se ha relacionado su presencia con una mayor proliferación celular en algunos tipos de melanomas. El porcentaje de detección del formaldehído fue de un 19 %, siendo las prendas de vestir para mujeres embarazadas. De nuevo, la evaluación de riesgos asociada a la exposición al formaldehído muestra como a mayor superficie corporal cubierta, mayor exposición, siendo los bebés con edades inferiores a 12 meses los que presentaban una exposición dérmica más elevada. Los riesgos no cancerígenos se mantuvieron inferiores al límite (1). No es el caso del riesgo de cáncer para los niños/as que combinaran camisetas con pantalones que superarían el límite establecido (10-6).
En el caso de la experimental de bañadores no se detectó formaldehído en ninguna de las 39 prendas analizadas.

Por último, en el Capítulo 4, se evaluaron los riesgos asociados a la exposición de diferentes bisfenoles (BPs): bisfenol A (BPA), bisfenol B (BPB), bisfenol F (BPF) y bisfenol S (BPS). Los BPs son uno de los grupos químicos más producidos y utilizados por la industria, incluyendo a la industria textil. Su uso se debe a su efecto protector sobre las fibras, sobre todo en las sintéticas, aportando una mayor resistencia del color en los lavados. El principal riesgo de estas sustancias se debe a su efecto sobre el sistema endocrino, con especial afectación del sistema reproductivo, y su absorción placentaria que provocaría bajo peso al nacer y problemas de neurodesarrollo en recién nacidos. Se detectó la presencia de BPA en la totalidad de las prendas, siendo las prendas de mujeres embarazadas las que más niveles presentaban. Nuevamente la presencia de los diferentes tipos de bisfenoles está asociada al tipo de material, detectando concentraciones más elevadas en las fibras poliéster respecto a las fibras de algodón. También se observó una relación entre los bisfenoles y los diferentes colores. En este caso el BPA y el BPF predominan en la ropa gris, mientras que el BPS predomina en la ropa negra. La evaluación de riesgos mostró el BPA es el análogo del bisfenol que presenta mayor exposición dérmica siendo las mujeres embarazadas el grupo de población con valores de exposicón más altos. Los valores de HQ correspondientes a los riesgos no cancerígenos se mantuvieron por debajo de 1.

https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2023.163122
En los últimos años, el fenómeno conocido como “eco-friendly” ha experimentado un gran crecimiento. En la industria textil, este movimiento se traduce en mayor calidad de las prendas, reducir la huella de carbono utilizando materiales naturales u orgánicos, reducción del uso de sustancias tóxicas durante el proceso de producción y minimizar el impacto en el medio ambiente. Por ello, en los capítulos 2, 3 y 4 se tuvo especial atención a las prendas fabricadas con algodón orgánico. Los resultados obtenidos muestran como las prendas fabricadas con algodón orgánico contienen niveles más elevados de algunos metales (aluminio (Al), boro (B), bario (Ba), hierro (Fe), magnesio (Mg), manganeso (Mn), Sb y Ti) y también de formaldehído. Por el contrario, éstas contienen niveles más bajos de BPA.
Resumiendo, a pesar de los intentos de la industria textil por reducir el uso de sustancias tóxicas en sus procesos de producción, la presencia de sustancias tóxicas en las prendas de vestir es difícil de ignorar. Además, esta presencia está asociada al tipo de fibra, siendo las fibras de algodón las que más formaldehído contienen, Sb, BPA y BPS serían mayoritarios en las fibras de poliéster y el Ti en las fibras de poliamida. El color también influye en estos niveles siendo las prendas de colores oscuros las que contienen niveles más altos de Mg, Cr, Cu y Pb, BPS. Los PCBs serian mayoritarios en las prendas de tonalidades amarillas y el BPA en las prendas de color gris. Desgraciadamente, las prendas fabricadas con algodón orgánico no están libres de sustancias tóxicas ya que algunas contienen niveles más altos de metales y formaldehído. En términos generales la evaluación de riesgos es positiva, exceptuando a los grupos de población de bebés y niñas con edades comprendidas entre los 3 y 6 años, en los que el CR fue ligeramente superior al umbral para el Cr (VI).
Versió completa: http://hdl.handle.net/10803/689417
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